Asintió con la cabeza y sonrió como lo hace siempre. Ella que es la estúpida que siempre esta y estará allí con él. A pesar de las idas y vueltas, del sufrimiento. Ella intenta hacerse creer a si misma que no pero dentro lo sabe, sabe que no puede evitar quedar prendida a sus pies, a sus talones, a todo su cuerpo.
En un principio tenía esperanzas pero ya no las tiene, simplemente son cosas que no puede evitar. Su amor por él vale más que el amor por si misma incluso. Prefiere lastimarse a perderlo completamente, puesto que ni lo tiene. Y cada día se da cuenta de las cosas pero no sabe que hacer realmente. Hacerse la resentida no servirá de nada porque sabe que a él ya no le importa.
Y asiente con la cabeza y sonrie, no puede evitarlo. Salimos algún día? Si si. ¿Con cuántas otras saldrá?- se pregunta. Le importa pero al mismo tiempo no lo hace. Su vida se basa en esperar que él le hable, y no es ingenua. Ya comprende y acepta todo, estas son las condiciones que tuvo que tomar y en vez de decir NO, asintió con la cabeza y sonrió.