No escojas solo una parte, tomame como me doy, entera y tal como soy, no vayas a equivocarte.
Soy sinceramente tuya; pero no quiero mi amor, ir por tu vida de visita, vestida para la ocasión. Preferiría con el tiempo, reconocerme sin rubor.
Cuentale a tu corazón que existe siempre una razón, escondida en cada gesto. Del derecho y del revés, uno solo es lo que es y anda siempre con lo opuesto. NUNCA ES TRISTE LA VERDAD, LO QUE NO TIENE REMEDIO.
Y no es prudente ir camuflado, eternamente por ahí. Ni por estar junto a ti, ni para ir a ningún lado. No me pidas que no piense, en voz alta por mi bien, ni que me suba a un taburete. Si quieres probare a crecer, es insufrible verme llorar y tu no tienes nada que hacer.