lunes, 10 de mayo de 2010
Sospecho.
Extraño todo lo que hace referencia a ti y sin embargo, sospecho que no te quiero devuelta. Intentos de pasiones desparramados en mis pensamientos no me dejan vivir, no me permiten respirar. Fantasmas de la magia que habitaba en interiores esperanzados y nulos, vacíos pero con una pizca de ilusión que los mantiene vivos. Caprichos de algo que no pudo ser y sigo pensando que será, veneno de una culpabilidad que trato no dársela a nadie sabiendo que es sólo tuya. Intenciones que mi mente no puede comprender, solo tú las entiendes. Lamentos por las noches recordando lo que en algún momento fue especial. Olvidos que son mentiras, camuflajes de sentimientos que no sirven de nada a la hora de soñar. Mi vida se basa en tratar de mentirme a mi misma, suponer, quizá hasta afirmar que no te necesito siendo aún tú tan necesario como mi música, mis libros, mis talentos. Todo lo que mas adoro, tú estas ahí. Deseo que me quema pensar en ti, horas y horas hundiéndome en un hoyo negro de recuerdos, recuerdos sin esperanza que intento volver a realizar. Estoy perdida en un mar de basuras, desentendimientos y necesidad. Me ahogo en él día y noche sin saber como escapar pero al mismo tiempo sin terminar de morirme. Fuegos de resplandores lejanos, solo cosas que no logro entender y aceptar que terminaron.