martes, 6 de julio de 2010

Camas Vacias.

Ni tu bordas pañuelo ni yo rompo contratos, ni yo mato por celos ni tu mueres por mi.
Antes de que me quieras como se quiere a un gato,
me largo con cualquiera que se parezca a ti.
De par en par te abro las puertas que me cierras,
me cuentan que el olvido no te sienta tan mal.
La paz que haz elegido es peor que mi guerra, aquella cama nido, parece un hospital.
Yo en cambio no he sabido ir a favor del viento
que muerde las esquinas de esta ciudad impía.
Pobre aprendiz de brujo que escupe al firmamento
desde un hotel de lujo con dos camas vacías.
¿Quién hará mi trabajo debajo de tu falda? La boca que era mía, ¿de qué boca será?
El roto de tu ombligo ya no me da la espalda cuando pierdo contigo lo que gano al billar.
Aunque nunca me callo guardo un par de secretos,
lo digo de hombre a hombre, de mujer a mujer.
Ni me caso con nadie ni guardo pa'mis nietos, por no tener no tengo, ni edad de merecer.
Como pago al contado nunca me falta un peso, siempre que me confieso me doy la absolución.
Ya no cierro los bares ni hago tantos excesos, cada vez son más tristes las canciones de amor.