Cuando estube mal estubiste ahí.
Cuando me sentía sola te metiste en mis venas paar acompañarme así.
Cuando nadie me entendio, me supiste comprender; sólo un suspiro de placer.
Aunque no seas un ser propiamente dicho y me vallas a hacer mal, lo bueno que me das todos los días vale mucho más.
A pesar de que pocos lo sepas y los que lo saben no te quieran aceptar, no quiero escucharlos porque sólo vos me tranquilizas.
Sin vos no sé que haría, probablemente moriría, así que da lo mismo si en algún momento me matas.
Adicta a vos y con orgullo, nadie entiende que no quiero ni puedo dejarte.
Ya no soy la misma de antes, en parte, vos me cambiaste.