jueves, 29 de julio de 2010

Tiradas en el piso fotos rotas encontré, la habitación en llamas. No me duele saber que todo termino, que todo ya paso. Y vos que no dudabas de nuestra eternidad, te pido corazón, que vuelvas a mirar, porque a tu alrededor, ya nada es igual.
Y caminar por el balcón ya no es una tentación, decime la verdad si total no voy a saltar, espero una respuesta a tanta confusión.
Cuando algo se quiebra y esos pedazos caen, mis manos que te sueltan por miedo a fracasar. La vida me enseño que no hay más de un adiós. Y en el cristal mi vida siempre te guardé, hoy armo mi camino y a la cuenta de tres, yo brindo por tu amor, estúpida razón.

Días que me siento bien, días que me siento mal.¿Qué voy a hacer? NO MIRES ATRÁS.
Noches te quiero comer, otras te quiero matar. Me conoces, otro perro más.
Yo, que te amo y te hecho de menos. Yo, que te digo una vez más. Yo, que conozco el sendero más allá del bien y el mal.
Yo te espero, como siempre que te espero yo me muero. Por comerte poco a poco yo me quedo, diambulando como un loco en la ciudad.
Días en que soy feliz, otros en extrema soledad.


Uno de los dos, nene, se equivoco. No creo que haya sido yo.
Otro invierno desolado tendré que pasar. Alguien dice lo importante es no mirar atrás.
Adiós, bello. Te deseo suerte y que te valla bien.
Fue en Abril cuando sonó, el blues de la desolación.
Por las calles tristes de esta gran ciudad, están vendiendo corazones para los que están muertos y olvidados por un viejo amor, un amor que de tu parte fue hipocresía y ambición.